Consiste en un dispositivo con forma de anillo que se colocaría en los grifos del hogar y que emitiría un pitido y una luz roja cada vez que registre el paso de unos 2 litros de agua. Este aparato ayudaría a ser más conscientes del agua que gastamos y contribuiría a ahorrar agua mientras nos duchamos o cepillamos los dientes, por ejemplo. Esta idea la ha valido ganar el primer premio del concurso, dotado con un premio en metálico de 10.000 $.
Al llamarme la atención el concurso he buscado más información sobre su organizador, BKFK. Esta empresa nació cuando la hija de su propietaria inventó con 11 años un tubo de plástico que le permitía seguir usando cómodamente sus ceras de colores partidas. Esta genial idea fue patentada y así se convirtió en un producto comercial. Desde entonces la empresa facilita que niños y niñas imaginativos puedan desarrollar sus ideas para crear y comercializar productos ideados por niños para niños. Periódicamente organizan diversos concursos de ideas, como este Going Green.
Reconforta ver cómo hay niños con ideas innovadoras e inteligentes dispuestos a cambiar el mundo. ¡Felicidades Elizabeth!
FUENTE: ELAMBIENTEENMEDIO.ES