El agua no es un bien comercial como los demás, sino un patrimonio que hay que proteger, cuidar y tratar como tal. Debemos tener en cuenta que
el agua es un bien indispensable, limitado e irremplazable para la vida.
Dado que existe una tendencia hacia un mayor consumo de agua por parte de la población, tanto para uso doméstico como industrial, es fácil entender la importancia y urgencia en su ahorro. El agua es un recurso que se vuelve cada vez más escaso, las probabilidades de encontrarlo sin contaminar son remotas y su potabilización es un proceso caro y no está al alcance de todos los países.
Debemos ser conscientes de en qué cantidad y cómo se usa el agua, para no derrocharlo. Es por ello por lo que, a través del
Plan Integral de Ahorro de Agua para Cantabria, la Consejería de Medio Ambiente ha buscado obtener el mayor interés por parte de los ciudadanos en disminuir el consumo de este bien.