La realidad territorial y socioeconómica de Cantabria ha dado lugar a que en las últimas décadas se hayan venido manifestando crecientes desequilibrios en el acceso a los recursos hídricos, al mismo tiempo que aumentaban a un ritmo insostenible las presiones a las que se veían sometidos los ríos de la comunidad autónoma.
Por una parte, la intensificación de los consumos de agua y el aumento de población que se ha producido en la comunidad autónoma, fundamentalmente en la época estival en la que llega a duplicarse, han evidenciado la impotencia de Cantabria de satisfacer de modo natural el abastecimiento.
Asimismo, la escasez de agua ha provocado que algunos de nuestros ríos se hayan visto sometidos a unos niveles de aprovechamiento totalmente incompatibles con el mantenimiento de los caudales necesarios para asegurar su
buen estado ecológico.
En este contexto, la
gestión eficiente de los recursos hídricos de la comunidad autónoma ha sido planteada por la Consejería de Medio Ambiente como la herramienta que debe permitir afrontar los requerimientos impuestos por unas estructuras sociales e industriales en expansión y, por tanto, cada vez más exigentes.
Por ello, la Dirección General de Obras Hidráulicas y Ciclo Integral del Agua ha centrado sus esfuerzos en el desarrollo de un programa que configure un plan de abastecimiento de agua adecuado a las necesidades que marca el desarrollo de Cantabria.
En este sentido, la solución adoptada finalmente para el abastecimiento de la región consta de dos componentes complementarios: la regulación y la interconexión, entendiéndose por regulación el almacenamiento de agua durante el invierno para utilizarla en la época estival.
Por su parte, la interconexión se ha planteado en la comunidad autónoma como la comunicación de cualquier núcleo urbano con, al menos, una fuente de recursos hídricos regulada, además de los posibles aportes de aguas fluyentes.
Teniendo en cuenta esas dos premisas, la Consejería de Medio Ambiente ha concebido un programa de abastecimiento de la comunidad autónoma en el que las actuaciones punteras son el
Bitrasvase Ebro-Pas-Besaya y la
Autovía del Agua.
La primera, la garantía que permitirá cubrir el déficit de demanda de abastecimiento, da sentido a la segunda, una conducción que interconectará la mayor parte de las actuales redes de abastecimiento en alta de la región, y por lo tanto los principales ríos con sus aportaciones fluyentes.
La prioridad del Ejecutivo cántabro es reducir a cero las posibilidades de cortes de agua. En otras palabras, garantizar el suministro a todos los ciudadanos de la comunidad autónoma, una máxima que se ha convertido, junto con la calidad de las aguas, en el objetivo prioritario.
Este vuelco en la concepción de una política integral del agua es una novedad dentro de las líneas estratégicas del Ejecutivo cántabro. Se trata de aportar una visión integral desde el punto de vista del
suministro,
calidad de agua y garantía de
salud ecológica, y el Bitrasvase y la Autovía del Agua son dos de sus principales vértices.